La nostalgia guarda un secreto en su origen, permitiendo convertir recuerdos normales en deseables. Haciendo del cómo se perciben los recuerdos una paradoja. Dónde la realidad muchas veces no es como la imaginamos.
La nostalgia se representa como ese sentimiento de melancolía que nos hace añorar tiempos pasados. Cómo puede el siempre hecho de querer volver a esas épocas donde éramos niños y no teníamos responsabilidades significativas. Otra perspectiva común es el pensar que antes las cosas eran mejores.
La adoración por el pasado no es algo nuevo, pues mientras crecemos, los quehaceres como adultos nos abruman y el estrés del día a día nos impide ver más allá.
En los últimos años se ha hablado bastante de un fenómeno conocido como el Imperio Romano. Este no es más que la representación de la adoración por parte de un público predominantemente masculino sobre el Imperio Romano y cómo estos suelen pensar en ello a menudo. Tras la popularización de un trend en TikTok, las personas empezaron a adoptar este efecto como una forma de expresar aquellas cosas en las que piensan a menudo.
Se puede decir que el Imperio Romano y la glorificación que muchos tienen por esto es un reflejo más del deseo por tiempos pasados. Aunque eso no es exclusivo de mi este efecto, pues el aprecio por el pasado también está en las estéticas adaptadas de la época victoriana, de los años 50s - 60s y otros. Pero si se queda en estética, no hay algún problema para criticar.
Detrás de cada acción, libro, canción, moda y otras formas de expresión del arte, hay política.
No es un secreto que en la actualidad vivimos un tiempo políticamente complicado, y cuando las cosas no van bien lo mejor siempre es ir por seguridad. Cuando no se está económicamente bien, hay que velar por aquello que trae estabilidad.
En medio de una situación donde la estabilidad del mundo está en un hilo, es comprensible que haya un apego por aquello que pensamos nos dará estabilidad. Cosas como la estética clean look, el auge del conservadurismo o la manosfera cumplen con una función; simular estabilidad. Incluso algunas pueden interpretarse como respuesta a conflictos existentes en la sociedad.
Ante una situación política, social y económica tan complicada, como la que vivimos actualmente, la nostalgia sirve de apaciguador. Según Sara Guzmán (enero, 2026) la nostalgia crea comunidad al costo de simplificar la memoria. Por lo tanto, la nostalgia se convierte en un medio para pensar que si las cosas fueran como antes todo sería mejor. Endulza los recuerdos y los llena de colores que antes no existían, pero que el presente los hace existir.
La nostalgia no resuelve el problema, pero nos hace pensar que la solución a los conflictos actuales está en el pasado. Es difícil no caer en ella y más si se está pasando por la famosa crisis de los veinte, pues los compromisos actuales como adulto alimentan esa sensación melancólica por el pasado.
Es complicado deshacerse de este sentimiento, pero cuando se habla de luchar contra él, no es reprimirlo; es entender de dónde viene y aprender a convivir con el sin que te ahogue. Es analizarlo, más no dejarte mover por él, pues, ¿cuándo hacemos las cosas por nosotros mismos y cuándo nos estamos moviendo solo por nostalgia?
Se debe comprender que antes no es que las cosas fueran mejor, es que actualmente las vemos desde un lente diferente. Quizás esos recuerdos de la infancia están sesgados por la perspectiva actual. Por lo tanto, la idea no es hacer un regreso de la sociedad, pues la actualidad cumple con muchas ventajas que antes no existían.
En definitiva, la nostalgia disfraza los recuerdos y los transforma para que pienses en el antes como algo bueno. Donde la situación actual, especialmente desafortunada, lleva a percibir el pasado como algo feliz y sin problemas. De esta manera, es una paradoja entre lo que la realidad actual nos hace percibir en los recuerdos y la realidad que se vivió en ese momento.
E.S.
✧ volver